Si lees las opiniones de cualquier camping de la costa, verás que la piscina, el sitio y el trato salen mencionados de pasada. Lo que se comenta con detalle, con hora y con foto, son los aseos. Es el único servicio que un cliente de camping usa varias veces al día y el único que puede arruinarle la estancia sin que nada más falle.
Y en agosto todo juega en contra: calor, humedad permanente, tres o cuatro veces más gente que en mayo y ventilación que no da abasto.
Tres pasadas, no una
Con el camping lleno, un bloque de aseos necesita dos o tres pasadas al día. La distribución que mejor funciona es esta:
- Primera hora de la mañana, entre las 7 y las 9. Es la pasada más importante porque llega antes del pico de duchas y deja el bloque en condiciones para la mañana entera.
- Mediodía, para recoger lo que ha dejado la mañana: duchas, papeleras, suelos y reposición.
- Tarde-noche, después del baño de la tarde y antes del último uso del día.
Con ocupación baja, una pasada diaria basta, normalmente la de la mañana. Lo que no funciona nunca es hacer una sola pasada en agosto y confiar en que aguante: a mediodía el bloque ya está por debajo del mínimo aceptable.
Limpiar primero, desinfectar después
El error más repetido es rociar desinfectante sobre suciedad y pasar el paño enseguida. Eso no desinfecta: el producto no llega a la superficie porque hay una capa de grasa, jabón y restos de por medio, y aunque llegara, no ha tenido tiempo de actuar.
El orden correcto es siempre el mismo. Primero limpieza con detergente y acción mecánica, que es lo que arrastra la suciedad. Después el biocida registrado, con su número en la etiqueta, aplicado sobre superficie ya limpia y dejado actuar el tiempo que marque su ficha, normalmente entre cinco y quince minutos según producto.
Las bayetas por color y zona no son una manía: son lo que evita llevar bacterias del inodoro al lavabo. Una para sanitarios, otra para lavabos y espejos, otra para suelos. Y las fichas de seguridad de cada producto, en el local, accesibles.
Los puntos que más se dejan
En un bloque de aseos con prisa, lo que se salta siempre es lo mismo:
- Las alcachofas de ducha, con cal acumulada, que hay que desmontar y dejar en desincrustante cada cierto tiempo.
- Los sumideros de suelo de las duchas, donde se acumulan pelo y jabón y de donde sale la mitad del mal olor.
- Las juntas entre azulejos, que en zona húmeda cogen moho si no se les da desinfectante con regularidad.
- La parte baja de los inodoros y la fijación al suelo.
- Los marcos de las puertas de cabina y los pestillos, que los toca todo el mundo.
- Las rejillas de ventilación, cargadas de polvo y humedad.
Registrar la pasada
En temporada alta la recepción recibe quejas y necesita poder contestar con un dato, no con una impresión. Por eso trabajamos con un parte por pasada y por bloque, firmado y entregado a recepción, con la hora. Cuando alguien dice "a las once estaba sucio", se puede mirar si la pasada de mediodía ya había ocurrido o no, y si el problema es de frecuencia o de trabajo mal hecho. Sin ese registro la conversación es de palabra y no se arregla nunca.
El supervisor pasa cada semana también en agosto, revisa puntos concretos y deja constancia. En la guía de limpieza, desinfección y esterilización están explicados los productos, las diluciones y por qué el orden importa.
Lo que hay que cerrar en marzo
El calendario de refuerzos de temporada en la costa se llena en primavera. Si en junio buscas personal para cubrir tres pasadas diarias de agosto, compites con toda la comarca a la vez y el servicio acaba dependiendo de quién aparezca. Lo razonable es dejar cerradas en el contrato de invierno las horas y el precio por hora del refuerzo, y confirmar el número exacto en mayo.
En la página de campings y alojamientos de costa está el plan de limpieza tipo de una instalación completa, con bungalows, piscina y zona de restaurante. Si quieres que revisemos el tuyo antes de la próxima temporada, escríbenos.